"LOS MENOS MALOS"

"LOS MENOS MALOS"


No hay recurso más interesante que consultar las cartas de Encarnación a Rosas antes y después de la Revolución de los Restauradores que terminó por hacer caer a Balcarce y poner-según la Heroína de la Federación- a uno "menos malo" como lo era Viamonte. Para comprender una parte fundamental de aquella acción ejecutada por Ezcurra y elaborada con Juan Manuel de Rosas; el Brigadier General estaba cumpliendo por capacidad de mando y conocimiento de los hombres y el terreno con una patriada en el desierto con fines absolutamente socio económicos y de pacificación. Rosas buscaba ganar tierra e incorporarla a la patria y su mujer no distante de ello trataba de evitar que a la vuelta de su marido, éste sea combatido en condiciones desiguales a la razón de no haber podido manejar la política interna de esa aldea que todavía era la hoy ciudad de Buenos Aires.  
Son imperdibles las intervenciones de Encarnación en cartas a su esposo. Por partes iremos analizando y desarrollando los conceptos que consideramos pertinentes en relación a sus propios dichos. 


Documento N° 1 

"Señor don Juan Manuel de Rosas, Buenos
Aires, Diciembre 4 de 1833. Mi compañero que-
rido: Sin duda me ha sido fuerte no tener carta
tuya desde fecha treinta y nueve de Octubre has-
ta la del veinte y seis de Noviembre, que ayer; y
aunque tenía en mi alma un disgusto insufrible,
te aseguro que me he complacido en parte, para
que conozcan muchos zonzos políticos lo que vales, y la nada que son ellos, ya que estás escaso de noticias, te hablaré algo y no sería extraño que con preferencia a todos, te hable con exactitud.
Sé que Benevente y Santa Coloma, afuera el
día del mes del Restaurador, con la desaproba-
ción de casi todos los de categoría, y sin contar
con más apoyo que su buena intención, ellos em-
pezaron a obrar y juntar paisanos decididos,
nuestro triunfo hubiera sido completo si no se
hubieran metido los políticos a dar dirección, y
hacerles conocer como única autoridad de la provincia la Sala de Representantes; pero como podía obedecer a una representación fraccionada e integrada por las elecciones del veinte, hecho con sorpresa de la mayoría del pueblo, y con suplantación de infinidad de votos, en fin la obedecieron (a mi pesar) y admitieron por gobernador propietario, hasta la constitución a Viamonte, que no es nuestro amigo, ni jamás podrá serlo; así es que a mi ver sólo hemos ganado en quitar una porción de malvados para poner otros menos
malos (...) " 
_____________


Reflexión: La primera advertencia que Encarnación le hace a Rosas es el dramatismo que siente por no tener noticias de su esposo tan copiosas como ella quisiera y como la situación ameritaba, lo cual habla a las claras de una mujer pasional y arrojada a no ocultarle esos sentimientos a su leal compañero.. Ante esa afirmación le dice claramente y sin rodeos que lo que ella le diga es la pintura real de una situación que él por no estar presente desconocía, dando a entender que quienes lo debían informar no lo hacían con tanta elocuencia como ella estaba acostumbrada a hacer. Hace referencia a dos leales como Benevente y Santa Coloma y exalta que gran parte de la imposibilidad de imponerse en la ciudad se debe a los políticos y a los de "categoria" o "levita". 
Habla con mucha franqueza de la Sala de Representantes como un órgano burocrático y poco afecto a tomar decisiones que favorezcan al paisanaje. Interpreto esto y quizás en ello doña Encarnación no ha dejado entrever más que solo una queja por la elección de Viamonte, ya que esconde tal crítica una posición totalmente justificada en medio de un clima siempre de guerra y anarquía, en tratar de que su querido Juan Manuel se convierta mediante las Facultades Extraordinarias y la Suma del Poder Público en un dictador que urgiera al pueblo y las demás instituciones en los verdaderos herederos de un orden y una nación constituida. 
Por último es Encarnación una mujer que reconoce una victoria no del todo parcial, pero reconoce un logro dentro del movimiento que ella misma fogoneo para imponer la figura de su marido, cuando manifiesta haberse sacado de encima a una "porción de malvados".


En breve seguiremos analizando esta extensa carta en la que aquí solo hemos publicado una pequeña parte y lo que sigue es tan interesante para el análisis, como sorprendente por la sagacidad de esta mujer que debe reconsiderarse en la historia argentina, como una de las más (sino la más)  importante en nuestro pasado y referido sobre todo, al siglo XIX. 
Los análisis serán cortos como los extractos que publicaré, para hacer la lectura dinámica y poder juntos, pensar, comprender y analizar a los hombres hombres y mujeres que hicieron la patria. 

Ricardo Geraci 

Fuente del documento
Vida Política de Juan Manuel de Rosas
Julio Irazusta. Tomo I




Comentarios

Entradas más populares de este blog

PEDRO ANDRÉS GARCÍA / ¿ESPAÑOL O CRIOLLO?

LA CASONA DE LOS OLIVERA

JUAN MANUEL DE ROSAS -LA PELÍCULA 1972-