LA CASONA DE LOS OLIVERA
LA CASONA DE LOS OLIVERA
Casona del Parque Avellaneda
Escribo éste artículo con la carga emocional que ello me implica ya que me crié entre los pastos y la variedad de arboles, plantas, flores y el trencito que dicho parque tiene, haciéndolo único y por sobre todo diferente, de los variados espacios verdes que tiene la ciudad. En el centro del parque entre la avenida Directorio y con una extensión uniforme que comprende avenidas como Lacarra y Olivera (botánico incluído) es que se sitúa el casco de lo que alguna vez fue una estancia. En realidad fue concebido como un emprendimiento agricola-ganadero de avanzada en 1828, cuando don Domingo Olivera y Clemente Miranda obtienen el terreno en un remate público. Había sido habitada y de allí su otro nombre "chacra de los Remedios" por la Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo (1755) y poseía una capilla y un oratorio a Nuestra Señora de los Remedios (patrona menor de la ciudad). Las reformas anticlericales rivadavianas la confiscaron luego de que en 1822 fuera secularizada y donada a la Casa de Beneficencia.
Fue utilizada también a la caída de Rosas como Cuartel General y hospital de campaña por el Coronel Hilario Lagos ante la Revolución Unitaria del 11 de septiembre de 1852.
La casona fue construida en 1838 y eventualmente con algunas modificaciones lógicas debido al deterioro del tiempo (en un país donde el patrimonio histórico es desdeñado) fue siendo un atractivo y sede de todo tipo de eventos y reuniones. El predio conocido hoy como Parque Nicolás Avellaneda y nacido como Parque Domingo Olivera fue inaugurado como tal el 28 de marzo de 1914 y llegó a tener 6000 arboles de durazno.
Hoy en día, es el único casco de estancia que se mantiene en pie en la Ciudad de Buenos Aires.
La Casona combina elementos característicos de distintas corrientes arquitectónicas: del estilo italiano, columnas y una fachada ornamentada; del estilo francés, un volumen de mansardas.
Este será el primero de varios posteos referidos a la Casona y al Parque Avellaneda; espacio que merece ser descripto por su importancia histórica y por la labor social que dicho lugar desarrolla en el barrio. Un sitio abierto al público, para todo aquel que busque un lugar de tranquilidad y en armonía con la naturaleza. Cotorras, palmeras, ceibos, eucaliptos y todo tipo de pájaros, plantas y ornamentaciones de antaño, dan un semblante de sitio histórico y lleno aun de historias desconocidas.
Ricardo Geraci
Fuentes consultadas:
Dialogo abierto con los cuidadores de la Casona que hoy funciona como Centro Cultural y Lugar de la Memoria
Archivo General de la Nación/ Los Olivera. Antigua chacra "Los Remedios"
Casona del Parque Avellaneda
Escribo éste artículo con la carga emocional que ello me implica ya que me crié entre los pastos y la variedad de arboles, plantas, flores y el trencito que dicho parque tiene, haciéndolo único y por sobre todo diferente, de los variados espacios verdes que tiene la ciudad. En el centro del parque entre la avenida Directorio y con una extensión uniforme que comprende avenidas como Lacarra y Olivera (botánico incluído) es que se sitúa el casco de lo que alguna vez fue una estancia. En realidad fue concebido como un emprendimiento agricola-ganadero de avanzada en 1828, cuando don Domingo Olivera y Clemente Miranda obtienen el terreno en un remate público. Había sido habitada y de allí su otro nombre "chacra de los Remedios" por la Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo (1755) y poseía una capilla y un oratorio a Nuestra Señora de los Remedios (patrona menor de la ciudad). Las reformas anticlericales rivadavianas la confiscaron luego de que en 1822 fuera secularizada y donada a la Casa de Beneficencia.
Fue utilizada también a la caída de Rosas como Cuartel General y hospital de campaña por el Coronel Hilario Lagos ante la Revolución Unitaria del 11 de septiembre de 1852.
La casona fue construida en 1838 y eventualmente con algunas modificaciones lógicas debido al deterioro del tiempo (en un país donde el patrimonio histórico es desdeñado) fue siendo un atractivo y sede de todo tipo de eventos y reuniones. El predio conocido hoy como Parque Nicolás Avellaneda y nacido como Parque Domingo Olivera fue inaugurado como tal el 28 de marzo de 1914 y llegó a tener 6000 arboles de durazno.
Hoy en día, es el único casco de estancia que se mantiene en pie en la Ciudad de Buenos Aires.
La Casona combina elementos característicos de distintas corrientes arquitectónicas: del estilo italiano, columnas y una fachada ornamentada; del estilo francés, un volumen de mansardas.
Este será el primero de varios posteos referidos a la Casona y al Parque Avellaneda; espacio que merece ser descripto por su importancia histórica y por la labor social que dicho lugar desarrolla en el barrio. Un sitio abierto al público, para todo aquel que busque un lugar de tranquilidad y en armonía con la naturaleza. Cotorras, palmeras, ceibos, eucaliptos y todo tipo de pájaros, plantas y ornamentaciones de antaño, dan un semblante de sitio histórico y lleno aun de historias desconocidas.
Ricardo Geraci
Fuentes consultadas:
Dialogo abierto con los cuidadores de la Casona que hoy funciona como Centro Cultural y Lugar de la Memoria
Archivo General de la Nación/ Los Olivera. Antigua chacra "Los Remedios"
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