EL PASO DE COMEDIA DE LA DINASTÍA BORBÓN EN BAYONA
EL PASO DE COMEDIA DE LA CASA REAL BORBÓN EN BAYONA.
Un dinamismo cambiante en el desarrollo de la historia europea durante el siglo XIX nos permite poder poner el ojo en determinados hechos que resultaron trascendentales y que marcaron un antes y un después, inclusive en la historia americana.
Para resumir o sintetizar el contexto de lo que significó Bayona, basta con mencionar a Napoleón Bonaparte. El genio militar y político reunió en la ciudad vasco-francesa a Carlos IV y a Fernando VII y con una habilidad brillante los puso a uno y otro en contradicción con el claro objeto de lograr en definitiva, su propósito de "correr" a la Casa Borbón del reinado español y coronar a su hermano mayor José I Bonaparte (Pepe Botellas), señalado como borracho con el fin de desprestigiarlo por parte de la propaganda anti-francesa urgida de la resistencia del pueblo español.
Fernando VII partió de Madrid al encuentro con Napoleón y como rey de España, debido a que en el Motín de Aranjuez su padre Carlos IV fue "obligado" a abdicar en favor de su hijo que en ese momento era el Príncipe de Asturias, debido a la presión de los seguidores de Fernando que veían en el joven monarca la esperanza de España frente al avance napoleónico y por sobre todo contra el verdadero hombre de poder que era Manuel Godoy.
En Trafalgar cuando Francia y España pelearon y perdieron gravosamente frente a Inglaterra y quedó ésta como dueña de los mares, la península ibérica que vio morir sus mejores marinos, empezó un derrotero hacia la perdida total del prestigio que da por consumado el hecho, las entrevistas en Bayona.
Fernando VII llegó a Bayona con la premura de saber que se le exigiría abdicar y restaba solo saber las condiciones. Su comitiva en la que fue acompañado por un enemigo de Manuel Godoy, quien fuera el verdadero jefe de España como resorte de un nefasto Carlos IV y amante de la reina Maria Luisa, llamado Juan De Escóiquiz. Era un canónigo que ofició de nexo entre Fernando VII y Napoleón en Bayona. Fue el más equilibrado, realista y criterioso a la hora de la "negociación". La comitiva que incluía un Consejo (aduladores y poco lucidos del Príncipe de Asturias) su hermano infante Don Carlos y demás serviles estuvo persuadida en todo el camino a Bayona y cada vez que el tiempo parecía retrasar lo que parecía un hecho, quedaban en claro al verse a los más de ocho mil soldados de infantería y caballería franceses apostados y en permanente pose de ataque, que la Casa Real Borbón estaba en manos de las decisiones del emperador francés.
La llegada a Francia fue descripta por el canónigo como la entrada "... al Rubicón" por lo que los modos de Napoleón de mostrar persuación con las armas se equilibraba a la hora de recibirlos con una galantería propia de los hombres carismáticos
• -¿A quien consideraba legitimo de la corona Napoleón? -
Indudablemente la llegada primero de Fernando VII en título de rey de España a Bayona respondería esta pregunta, pero ya estaba pactado que también visitaría Bayona, el derrocado Carlos IV si su hijo
y comitiva no aceptaban las propuestas de su Majestad, el emperador. Mientras en Madrid comenzaban los alzamientos e iniciaban lo que los españoles llaman "Guerra de Independencia", tanto Fernando VII como su comitiva buscaban extirar la respuesta a las pretensiones napoleónicas y poder dar un giro en la cuestión.
Escóiquiz se entrevistó varias veces en distintos días con Napoleón y fue allí donde el emperador dejó en claro las pretensiones francesas en España que modificaban el escenario europeo y ponían un freno a los absolutismos monárquicos en el continente. El emperador manifestaba que los intereses de Francia chocaban con los de la dinastía Borbón y por ello solicitaba la abdicación y propuso instaurar una Constitución de tipo liberal que sería replicada en las colonias de España. A cambio de reconocer el título de Príncipe de Asturias a Fernando VII y compensando a la Casa Borbón de otros títulos, tierras y la tranquilidad política de no ser hecho prisioneros. El canónigo pidió poder expresarse conforme a su honestidad aun en presencia de Su Majestad el emperador y fue algo que Napoleón le accedió. Estóiquiz le aseguraba al francés que si ello ocurriera sería de un gran error ya que la revuelta del pueblo ibérico sería el peor escenario para Francia y su emperador. Le trataba de persuadir en tomar a España como aliada y no como vencida.
Napoleón no dio una respuesta categórica sobre lo que iba a decidir, pero era claramente en el fondo la manera brillante que tenía el francés de jugar a la política. Lo que realmente sucedió es que el "vencedor de Austerlitz" ya tenía la decisión tomada antes de llegar a Bayona ya que su poderío militar era superior a los vencidos españoles, pero no tuvo en cuenta lo genuino de los levantamientos del pueblo español defendiendo su idiosincrasia y grandeza histórica como leones. Nada pudo hacer el hombre mas realista de la comitiva de Fernando VII. El último episodio que denostaba que tipo de monarca era el "rey felón" lo ponen a Escóiquiz en una situación abrumadora, donde entiende que la Casa de Borbón en manos de Fernando estaba perdida. Se solicita una audiencia más a Napoleón que déje por escrito y con lo protocolar del caso (plenipotenciarios facultados de las dos partes) las aspiraciones de Francia sobre España y cree Fernando VII inducido por un grupo de su comitiva llamado Consejo que eran los aduladores del rey y que no entendían absolutamente de diplomacia y de política, por lo que eligieron a Labrador para negociar con el enviado de Napoleón Champagny las condiciones de un nuevo tratado. Para Napoleón en realidad era darles el último gusto, aunque la decisión estaba tomada. La amenaza ante el estiramiento de los españoles con Fernando VII a la cabeza sobre lo pretendido por Francia, era que si a tal hora no se expresaban conforme a lo pedido, perderían lo prometido en relación al pacto inicial y negociarian con Carlos IV que ya había sido informado de tal reunión y estaba por llegar. Allí es cuando el canonigo entendió que era demasiado tarde. Napoleón se manejó como lo astuto que era y terminó por enfrentar a padre e hijo juntando los restos de la monarquía española en un paso de comedia.
A continuación Carlos IV y Fernando VII se entrevistan a la vista de Napoleón y como testigo del hecho. Lo que sigue es el diálogo de ambos monarcas y la intromisión oportuna de Napoleón para quedarse con la victoria como cual jugador de ajedrez.
DON FERNANDO.-Padre mío. Si Vuestra Majestad no hizo voluntariamente la renuncia de la Corona en Aranjuez, ¿por qué no me lo advirtió
entonces, sabiendo que en tal caso nunca la hubiera yo admitido?
DON CARLOS.-La hice voluntariamente.
DON FERNANDO.-Pues ¿por qué ha protestado Vuestra Majestad
contra ella?
DON CARLOS.-Porque no la hice en mi ánimo con intención de que
fuese para siempre, sino para el tiempo que me pareciese.
DON FERNANDO.-¿Por qué, pues, hizo Vuestra Majestad la renuncia
sin esa cláusula, o no me la dijo a lo menos en secreto?
DON CARLOS.-Porque no me dio la gana, ni tenía obligación de
decirtela.
DON FERNANDO.-Pues ¿acaso insinué yo a Vuestra Majestad siquie-
ra que la hiciese?
DON CARLOS.-No.
DON FERNANDO.-¿Y hubo alguno que forzase a Vuestra Majestad
a hacer la dicha renuncia?
DON CARLOS.-No; la hice porque quise, y nadie me forzó a ello.
DON FERNANDO.-¿Y Vuestra Majestad quiere ahora volver a reinar?
DON CARLOS.-No; estoy muy lejos de eso.
DON FERNANDO.-Pues ¿por qué me manda Vuestra Majestad que le devuelva la corona?
DON CARLOS.-Porque se me antoja y no tengo necesidad de decirte la razón. Ni quiero que me hables ya una palabra de esto, sino que obedezcas.
Luego de estos intercambios que si bien parecen coloquiales, teniendo en cuenta que eran ni más ni menos que padre e hijo monarcas de España y herederos de la tradición borbónica, fueron textuales y publicados por Juan De Escóiquiz en sus memorias publicadas en 1915 por Paz y Melia en Madrid.
Napoleón lector brillante de las retorcidas ideas de los hombres de su tiempo, fue lo bastante astuto para intervenir en favor de Carlos IV y señalar a Fernando VII como un rebelde que intentó acceder al trono como un loco fasineroso. El círculo se cerraba para Napoleón... por lo menos hasta ese momento.
Ricardo Geraci
Fuente consultada: Reportaje de la Historia Tomo II / Las entrevistas de Bayona por Juan De Escóiquiz
Imágenes: Idem.
- Canonigo Juan De Escóiquiz
- Familia de Carlos IV
- Napoleón Bonaparte
- Fernando VII (El "Deseado" o Rey "Felón")
Comentarios
Publicar un comentario