3RA PARTE -JUAN MANUEL DE ROSAS 1972-
LA PELÍCULA J.M DE ROSAS -1972-
3ra parte. -LA "FICCIÓN" QUE SUPERA NUESTRA REALIDAD.
Así como la Historia como ciencia social nunca será algo estático, tampoco lo es nuestra realidad, y aquello que se construyó en el pasado, hoy se liga a nuestra realidad política (siendo está la historia del futuro) con mucha elocuencia, pero por sobre todo, plagada de comparaciones erróneas por ser contrafácticas o anacrónicas.
• PASADO Y PRESENTE__
Diego Muñiz Barreto es definido por Francisco Manrique como "un estanciero nacionalista, muy católico". Fue acusado de montonero, golpista, etc...
Lo cierto es que Antín lo conoce en el rodaje de El Santo de la Espada de Torre Nilson, ya que Barreto habría prestado los muebles para la pelicula. Lo mismo deja entrever en una entrevista el director de la pelicula de Rosas sobre los muebles que se utilizaron en la misma y que asegura que eran (algunos) los mismos utilizados por el Restaurador.
Antín estaba seguro que el poco éxito del film se debía al contexto histórico en que se filmó y estrenó, debido a ciertos factores, que en su momento resonaron como una aventura, y que luego fueron determinantes en función del fracaso comercial.
Barreto, Lanusse y Rosas; ese fue el combo que hizo que el film tenga poquísima repercusión.
Barreto que era de familia aristocrática, que había sido anti-peronista, se había unido por Augusto Vandor al Justicialismo y al conocer a Galimberti decide unirse a Montoneros. En los idas y vuelta de la política de principios de los setenta, terminó preso luego de ser diputado nacional en la elección que lo llevó a Campora a la presidencia y luego indultado por éste. Esto se debió al endurecimiento del peronismo con el "ala izquierda" luego de la muerte de Rucci. Se exilió al Brasil y volvió creyendo en sus contactos militares (fue mayor del ejército), y aun así terminó ejecutado por el Proceso debido a que se sospechaba su participación en la muerte de Aramburu.
La figura de Rosas que había sido puesta en su "lugar" por la resistencia peronista de los sesenta y setenta en las lecturas de celebres hombres como José María Rosa, Jauretche o el tata Sierra, implicó una lectura distinta sobre el Restaurador. Ya no era ese "Señor de horca y cuchillo", sino era, el "conservador popular" que ya había interpretado Manuel Gálvez décadas atrás.
Como ya manifesté en la primera parte, la pelicula tuvo la intención (según autor, productor, director) de ser una pelicula histórica pero política. Esa disyuntiva en Antin, que no era militante, ni tomaba posiciones o simpatizaba con ninguna corriente historiográfica, es que Barreto aparece como causal del fracaso con Alejandro Lanusse gobernando. Pepe Rosa aportó un guión que revisó por pedido de Antín a Salvador Oria. Terminó imponiéndose don Pepe y se puede apreciar de manera clara en el relato sobre quien fuera el hombre americano más grande de su tiempo. El Brigadier General era reconocido debidamente por sus logros en la firme defensa de nuestra soberanía, reconocido por su moral y ejemplo como estanciero y hombre de orden, reconocido por su influencia en las clases populares y como un gran y maquiavelico dominador de hombres. El dictador circunstancial. El logro del film más allá de la cuestión actoral, fue mostrar a Rosas como un caudillo popular, en tiempos donde el Restaurador aparecía tibiamente, pero con total arrojo hacia su defensa, por una generación de universitarios peronistas. El "Rosas vuelve" o "Rosas vive" eran grafitis de época.
• RANCIOS LIBERALES__
El sociólogo, ensayista y funesto personaje del liberalismo rancio y apátrida de nuestra Argentina, Juan José Sebreli en una entrevista donde menciona a Barreto, comentaba sobre las "excentricidades" de éste, por tener inmuebles llenos de muebles coloniales y por ser un panegirista del Restaurador. Ya es harto conocido que Sebreli, como Suárez Lastra o Fernando Iglesias son críticos de los procesos populares y los caudillos de masas. Son la expresión del odio hacia los valores humanos, como lo es (entre otros) el amor a la patria y hoy se comete el mismo error en la señal de La Nación + cuando por ejemplo Carlos Pagni hace un paralelismo entre lo que dijo la vicepresidenta Cristina Fernández y Rosas, acerca de que la historia y Dios serán los que lo juzguen. El odio, la tergiversación y el ensañamiento contra lo popular son las tres causales del momento extraordinario que estamos viviendo desde lo político.
Ayer como hoy, don Juan Manuel es buscado como el chivo expiatorio de una derecha entreguista, nefasta y psicótica.
• CONCLUSIÓN:
He facilitado aspectos de la obra de Neifert con respecto a la pelicula de Antín, tanto en detalles técnicos y lo referido a locaciones, actores y actrices, historiadores, etc.
El film en si es hoy una obra merecedora de la divulgación y debe estar sometida a nuestro juicio actual sin naturalmente evadir el contexto de su época, ni del pasado histórico que aborda.
Ricardo Geraci
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