" ... QUE LA LUZ DE LA HISTORIA AGIGANTA.."
" ... QUE LA LUZ DE LA HISTORIA AGIGANTA ..."
... la figura del gran capitán !!!
A 172 años de la partida física del Libertador de América Don José de San Martín
Eterna gratitud la que nos honra como pueblo por haber escrito don José, la historia de la América del Sur con su sable, con sus brillantes e inteligentes acciones y por sobre todo con los valores humanos que desplegó a lo largo y ancho de su campaña emancipadora.
¿CUANDO SE SUPO LA NOTICIA EN LA PATRIA QUE LO VIO NACER? __
El insigne libertador muere en Boulogne Sur Mer el 17 de agosto de 1850 a las tres de la tarde. Ya desde el 6 de agosto y luego de una caminata corta que lo fatigó, estando completamente ciego y al cuidado de su querida hija Mercedes de Balcarce, es que empieza el derrotero que lo llevaría a ese final del 17.
El 13 de agosto le dice a merceditas "...es la tormenta que lleva al puerto", luego de haber sufrido fuertes dolores. Como ocurriría con el general Perón, don José el día de su deceso, demostraba una mejoría temprana y todo se desencadenaría en tan solo pocas horas.
Mariano Severo Balcarce era a ese momento su yerno y como buen médico de profesión, cuidó del cólera tanto a quien seria su esposa Mercedes y a su padre don José, lo que hizo que pasara tiempo con la hija del Libertador y terminara casándose.
Mariano Balcarce, hijo del "Vencedor de Suipacha" don Antonio González de Balcarce y doña Dominga Francisca Buchardo; nacido en Buenos Aires el 8 de noviembre de 1807, hizo de su profesión de medico un uso relativo, ya que su gran prestigio lo obtuvo como diplomático por casi cuarenta años de servicio donde pasó por una cantidad importante de gobiernos. Fue un hombre de entera confianza de Rosas y por supuesto lo fue de San Martín, era el encargado de negocios en la Gran Bretaña. Fue embajador en Francia y España, supo relevar a Alberdi y su máxima expresión diplomática es curiosamente la "Misión Balcarce" cuando gobernaba la república "unificada" Bartolomé Mitre. Al mismo Alberdi le supo decir en carta, que estaba disgustado por la guerra civil que afectaba a la patria que tanto amaba, y disgustado de la caída de Rosas, a quien estimaba mucho, como a su hija Manuelita.
Balcarce quien fue testigo del deceso del Libertador y como yerno del mismo, padeció tanto como Mercedes la partida del padre de la patria.
Comunicó la muerte al gobierno argentino que en ese momento presidía en las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas.
La noticia llegó el 31 de octubre y el 1 de noviembre Rosas informaba lo siguiente:
" Pierde la Patria en el ilustre finado general, un ciudadano militar y un político eminente".
El Restaurador ordena el traslado de los restos a Buenos Aires con la siguiente afirmación:
" ... para que a la par que reciban de ese modo un testimonio elocuente del íntimo aprecio que su patriotismo le hacia merecer de su gobierno y del país, quede también cumplida la última voluntad del extinto ".
Felipe Arana el ministro diplomático del gobierno de Buenos Aires, inicia las gestiones de repatriación por orden de Rosas, alegando naturalmente cumplir la voluntad del general que consta en el artículo cuatro del testamento del 23 de enero de 1844, donde desea que su corazón fuese depositado en Buenos Aires. En ese preciso momento de la historia (septiembre-octubre de 1850) Rosas estaba en un encono frente a Urquiza y el Imperio del Brasil. Se avizoraba Caseros y más allá de haber sido elegido gobernador por quinta vez y pese a ser reconocido como Jefe Supremo de la Confederación por las provincias, el tiempo que le quedaba al frente no fue suficiente para repatriar a don José. Los gobiernos sucesivos no lo hicieron. No mostraron -en medio de la continuación de la guerra civil- ningún entusiasmo en repatriar. El 5 de abril de 1877 recién llegaron sus restos al país.
Recordemos con respeto, orgullo y con el ejemplo, a la figura militar más grande de nuestra historia. El creador ni más ni menos del Ejército Argentino y quien nos legó la libertad.
Ricardo Geraci
Fuente de consulta: Testamento de San Martín y Testamento de J.M de Rosas / Fermín Chávez Ediciones Theoria
Beck Bernard/ Cinco años en la Confederación Argentina.
José María Rosa/ Historia Argentina tomo V
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