¿QUE LO MATÓ A DORREGO?
¿QUE LO MATÓ AL CORONEL DORREGO?
Rosas contra las logias.
Cuando pregunto ¿que lo mató? y no ¿quién? es porque reflexionando sobre los hechos que llevaron al coronel del pueblo con destino al patíbulo, no hay actores concretos; sino acciones u omisiones que derivaron en el magnicidio.
A Rosas se le acusaba desde el federalismo porteño, desde los jefes militares que volvían de la guerra con el Brasil y desde las intrigas unitarias focalizadas en las acciones de la logia (*) de ser un conspicuo en el juego altanero de llevar a quienes podía a la defensa de sus interéses ganaderos. Se le acusaba de ser pícaro (un gaucho pícaro como el mismo Dorrego lo llamaba) y de utilizar sus influencias para disponer de las fuerzas militares en su afán de expandir las fronteras con el indio en búsqueda de tierras que el mismo dispondría. Veían en Rosas una amenaza de poder y su bienestar económico era la causa del miedo a su majestuosa presencia en los verdes pastoriles bonaerenses; su poder para con las gentes de la campaña y su espíritu criollo, mezcla de la astucia gaucha y sabiduría indígena, eran premisas entre los actores que en aquel 1828 se disputaban lugares de poder.
Durante enero de 1828 mientras Rosas no paraba de escribirle a Estomba sobre planos y dibujos para trazar lo que sería Fortaleza Protectora Argentina o Fuerte de Bahía Blanca como la llama Julio Irazusta, el Restaurador se ocupaba escribiéndole a Quiroga o aconsejándole a Dorrego y tratando de pergeñar el mejor escenario para seguir su obra civilizatoria en los desiertos del sur. En la acusación sobre el objetivo primordial de la empresa llevada a cabo por Rosas en la campaña y en sus relaciones con todos los elementos de la misma, de enriquecerse y lograr una influencia al viejo estilo Señor Feudal, Rosas no podía hacerles comprender que su interés estaba despojado de una mera cuestión económica. Ya había dado el caudillo pampa, muestras del valor desinteresado en sus acciones, como cuando con tan solo trece años se desempeño como parte del Cuerpo de Migueletes en la Defensa de Buenos Aires; o como cuando administrando a sol, calor, frio y lluvia los campos de amigos y familiares sin recibir contribución alguna y jamás (solo a los Anchorena en su penoso exilio) pidió nada a cambio; o cuando inició con la Sociedad Terrero-Dorrego-Rozas la historia del empresariado argentino con el desarrollo de establecimientos ganaderos, que fueron los saladeros; mostrando absoluta independencia de los estamentos de poder económicos en la zona del Plata; organizando la exportación en barcazas construidas en Corrientes, que sirvieron por un tiempo con el fin de exportar la carne de charqui, a la zona sur de los Estados Unidos, Habana y Brasil.
Rosas construía nacionalidad y sus modos muchas veces maquiavelicos, tenían fundamento; por ende en la disputa de poder, sus enemigos sabían que trataban con un hombre astuto.
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¿Quien puede dudar de la buena voluntad de los guerreros de la independencia, aún cometiendo el peor de los crímenes?
Si nos aferramos solo al estudio del pasado desde una mirada equilibrada, tratándose de despojar de los elementos subjetivos que naturalmente poseemos, aquellos que miramos con ojo crítico la historia de nuestro país en búsqueda de aquella utopía llamada "verdad histórica", no somos ingenuos cuando abocados a los documentos, aparecen veteranos héroes de nuestra emancipación cometiendo actos de traición a la patria. Aún en sus mejores voluntades, equivocados en los procederes o aliados al bando entreguista, cometieron actos que ayudaron a disgregar nuestra soberanía. Hay en un pasaje del tomo I de Vida Política de J.M de Rosas de don Julio Irazusta, una reflexión de tipo conceptual, sobre lo que pudo pasarle al coronel Dorrego en su derrotero camino a Navarro.
Dice Irazusta:
__"La pérdida de la Banda Orienal sería fatal a Dorrego. Extraviados por la intriga unitaria, e ignorantes de los desesperados esfuerzos que
realizara el nuevo jefe de la nación por recuperar la hermosa provincia
hermana, los militares que habían luchado por ella no le perdonaban que se hubiese resignado a perderla. Ni se detenían a distinguir entre el carácter de la pérdida, de un tratado de paz a otro. El comisionado de Rivadavia entregaba la Banda Oriental al Brasil; los de Dorrego la erigieron en Estado independiente. Lo que para nuestro país significaba un mal menor. Los principales culpables de la pérdida tuvieron la osadía
de erigirse en jueces de quien había remediado en parte los desastres causados por ellos, para decretar una sentencia de muerte que en todo caso debió alcanzarlos antes que a su víctima. Y la diabólica habilidad de hallar quien la ejecutara". __
Tal cual así parece ser nuestra historia. Jueces que se erigieron como tales aún efectuando ellos mismos las desgracias de la patria.
De todos modos leyendo la biografía de Lavalle por su ayudante de campo; Don Pedro Lacasa, se advierte y en honor a esa "verdad histórica" el comportamiento pasional del general en épocas donde se sublevaba al orden con "revoluciones" significativas. Lavalle estaba convencido de que sus acciones eran patriotas. Se sentía en la obligación de actuar y tuvo como valor irreprochable, su honestidad actuando de frente conforme a sus convicciones. El error cometido en Navarro fue de un Lavalle, instrumento de las intrigas unitarias, que habían logrado convencer a los mejores elementos del ejercito en servirles. Los hombres que habían luchado en liberarse del yugo español y veían en los caudillos el elemento de las tiranías bajo un referente intocable, creían en la oratoria perfecta de los doctores del puerto y la logia, que les aseguraban las ideas de libertad, igualdad y fraternidad que jamás cumplirían.
El escenario previo a la revolución del 1 de diciembre parecía quedar claro más allá en lo complejo de su entramado. Lavalle dando muestras claras que usaría al ejército para hacerle un golpe al gobernador; Dorrego creyendo que podía manejar a los jefes militares y a su vez desconfiar de Rosas, y titubeando en cada decisión que en definitiva le acortaba la vida; Si bien Dorrego siguió los movimientos de Lavalle con alerta vigilancia, se dejó llevar por los rivadavianos y cuando Rosas le advertía del mal que se avecinaba, Dorrego dejó de vigilar y hasta el último momento, creyó en poder arreglar la situación entrevistándose con sus verdugos.
¿Que lo llevó entonces a Dorrego a su final en Navarro?
Una mezcla de circunstancias que se alinearon y tuvieron como resultado su ejecución. Ingenuidad de Dorrego, falta de tacto en el momento más crítico y oído sordo para escuchar las advertencias, de quienes formaron parte de su gobierno o como el mismo Rosas, que no estaba con el coronel en los mejores términos. Con un Lavalle ciego y después vencido por su propio arrepentimiento, y una logia que empecinada estaba en tratar de conquistar el poder, a Dorrego se le terminó de cerrar el circuito.
Curiosamente Lacasa en su obra sobre Galo, determina que el conflicto lo sufria Dorrego con Rosas y que Lavalle lo único que hizo es evitar que el caudillaje siga teniendo la influencia politíca y la que tenía sobre la población de ese entonces. Convencido que ese era el mal de la patria. Un hombre que la había defendido con la misma pasión y bravura, con la que cometería sus grandes y graves errores.
Citaré a Lacasa:
" (....) entrevistándose el Dr. Manuel Bonifacio Gallardo y D. Juan Cruz Varela, por parte del pueblo, con el Coronel Dorrego, en la cual se hicieron por estos señores algunas proposiciones honorables, que no fueron escuchadas por el estraviado Gobernador, é iba ya á estallar un conflicto, pues Rosas,
que habia sabido estos trabajos, se preparaba para encabezar un movimiento revolucionario, cuando descubrieron ambos, que
la poblacion patriota de Buenos Aires en masa se preparaba para anular el poder de uno y otro, levantando un tercero en medio de esas dos entidades. En vista de esto, Dorrego se reconcilió con Rosas, y se tomaron las medidas necesarias para trasladar á Buenos Aires 1500
hombres del ejército nacional á las órdenes de los gefes que mas confianza le merecian al Gobierno, creyendo así evitar una revolucion, que todo el mundo preveia, atenta la conducta observada por el Coronel Dorrego, con aquella porcion de bravos, que por recompensa de sus fatigas y privaciones, no habian recibido mas premio que el vilipendio y la ojeriza de los caudillos"__
Para terminar y como prueba del subtítulo de la publicación, uno de los tantos mensajes de Rosas a Dorrego previniéndole:
"El ejército nacional llega desmoralizado por esa logia que desde mucho tiempo nos tiene vendidos; logia que en distintas épocas ha avasallado a Buenos Aires, que ha tratado de estancar en su pequeño círculo a la opinión de los pueblos; logia ominosa y funesta, contra la cual está alarmada la nación" (**)
Ricardo Geraci
Fuentes consultadas: Carlos Ibarguren/ J.M de Rosas, su vida, su tiempo, su drama.
Julio Irazusta / Vida Política de J.M de Rosas tomo I
Pedro Lacasa/ Vida militar y política del general argentino don Juan Lavalle.
(*) la logia de entonces nada tiene que ver con la composición, hábitos y objetivos de las actuales.
(**) Ibarguren / Rosas, su vida, su tiempo, su drama
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