HERNANDO ARIAS DE SAAVEDRA

HERNANDO ARIAS DE SAAVEDRA 

( EL "SORDO" HERNANDARIAS) (*) 

El primer caudillo criollo rioplatense 

__ Del apócope (¹) de su real nombre, el gran Hernandarias nació en Asunción hacia 1564 y muere en Santa Fe en 1634;  fue hijo de peninsulares. Su padre Martín Suárez de Toledo (explorador español y gobernador rioplatense) y su madre hija de la adelantada (doña Mencia Calderón), doña María de Sanabria. Se podrían decir muchísimas cosas sobre este criollo apegado a la tierra y a las instituciones de la América española. Las diferencias entre el peninsular en América y los criollos hijos de los conquistadores, se podían advertir no solo en la organización política de las colonias españolas en América y los cargos que ocuparían unos y otros;  sino en la manera de sentir y de pensar del criollo en función de la explotación, administración y organización de la tierra. El mestizaje y el criollismo empezaban a ser un fenómeno en la América hispana para cuando Hernandarias pactaba o peleaba contra indios, administraba sus haciendas y mostraba la voluntad de demostrar con su prestigio, que los criollos podían gobernarse a si mismos. El criollo comprendía mejor a los indios, al mestizaje en general y era contrario a la trata de esclavos. La misma voluntad que había demostrado Juan de Garay (Hernandarias se casa con la hija del fundador de la 2da Buenos Aires, doña Jerónima de Contreras) para con españoles y criollos, era la herencia que un criollo como Hernandarias procuraría seguir. Siendo hijo de la tierra, colaboró desde pequeño en las "malocas" contra los indios, pero supo ganarse la confianza por su genuina hidalguia criolla, de muchos de ellos. Fue partícipe del arreo de ganado que significó la Fundación de Buenos Aires y fue por sobre todo un riguroso defensor de la ley. Así como la mujer mestiza supo "ablandar" al peninsular y hacer del vínculo familiar una nueva institución en la América del Sud, la herencia de las tradiciones arabes-castellanas se mantenían con  firmeza más allá de esta nueva institución que no podía compararse con las uniones maritales de la península. El criollo o hijo de la tierra era el defensor mas acérrimo de las leyes e instituciones de la América hispana, por lo que independiente de no tener el poder y control político sobre las instituciones (los Cabildos nombraban para las jefaturas altas a penínsulares y en las medias y bajas al criollo) de todos modos, lograba una posición en la sociedad colonial que más adelante sería determinante para la independencia americana. Desde tiempos remotos había criollos que hablaban de independizarse, pero no había una madures en los deseos emancipatorios, sino la oportunidad de heredar el poder y la subordinación de ciertos sectores. La "Sublevación de los Siete Jefes del 1 de junio de 1580" tenía ese sentido. Leamos entre lineas, de los "gritos" de aquellos sublevados al reino de España, el objeto por el cual se habían rebelado, justamente  desde la casa de uno de los implicados (Lázaro de Venialvo): 

“¡Ya todo es nuestro! ¡Gobernaremos la tierra, desterraremos a los españoles y haremos que los indios nos sirvan a nosotros!” (**) 

Hernandarias fue un caudillo que había de reconocerse como tal;  por lo vivido y por como su influencia y gravitación en la región del Plata se daba a una edad temprana (veinticinco años) gozando de todos los elementos que lo alzaban como un personaje a considerar. Lo vivido hasta esa edad fue extraordinario:
Según José María Rosa; "Sus primeras aventuras las tuvo por el Tucumán, donde lo llevó la sangre aventurera de los suyos: tras Gonzalo de Abreu fue en 1579 por el sur de Córdoba en busca de la Ciudad de los Césares, y con Hernando de Lerma luchará contra diaguitas y tonocotes. Vuelto al Plata hacia 1581, acompaña a Garay en Buenos Aires y Santa Fe y anda otra vez en procura de la Ciudad de los Césares ahora por el cabo Corrientes. Casa con Gerónima Contreras, hija de Garay, y
a los veintiún años, en 1585, a las órdenes de Alonso de Vera el Tupí,
asiste con el grado de capitán a la fundación de Concepción del
Bermejo donde le dan tierras y encomiendas. No por eso arraiga, y
dos años más tarde con Juan Torres de Vera y Aragón, el último
adelantado, está en la guerra con los guaycurúes y en la fundación
de San Juan de Vera en 1588; allí dirige la construcción de su primera
fortaleza, que acierta a defender de los ataques indígenas". 

Cien años después de la llegada de Colón a América, Hernandarias logra que un criollo gobernara por primera vez con la legitimización de la Corona. En 1592 sustituye como "general" a Alonso Vera "Cara de Perro" por arreglo de éste por el cabildo de Asunción. Ese es su primer vez de cinco veces elegido al cargo por designación del rey, del virrey o de los vecinos, conforme esto último, a la cédula de autonomía de Carlos V, que un estudioso como pepe Rosa supo advertir en su <<Historia Argentina>>.  

Reunió Hernandarias todas las virtudes en su coyuntura,  que las que reunieron los caudillos del siglo XIX en la propia y sobre el mismo suelo. Fue cabeza visible, conductor de su pueblo y jefe disciplinado. Del lado de la justicia siempre, supo no alzarze en revoluciones o actos de sublevación y tenía un respeto profundo por la ley, lo que por equilibrado lo llevó a aconsejar a los levantiscos o mancebos de la tierra sobre el respeto a las instituciones. Aun así, como Gobernador del Plata supo conducirse más allá de la subordinación al orden colonial. Su lucha fue la de los conquistadores. Se resistió a ceder posiciones a funcionarios españoles, ya que estos de hecho se estaban convirtiendo en una clase advenediza de mercaderes con muchísimo dinero y enriquecida con el contrabando de esclavos de Guinea. El puerto así estaba abierto al poder mercenario y a influencias foráneas. Uno de los viejos valores de los conquistadores que retumbaba en el interior se debía a la hidalguía, coraje y fe, tan descriptivos de la conquista española. La burguesía portuaria -enteramente compuesta de peninsulares-  empezaba a chocar contra los intereses de los criollos en el Plata,  que lograban administrar políticamente, durante y bajo la regencia de la corona. 
Hasta 1613 su prestigio era indiscutido (Gobernador del Río de la Plata y del Paraguay -interino- ; Teniente de Gobernador de Santa Fe; Teniente de Gobernador de Corrientes -interino-) pero el poder majestuoso de los mercaderes del puerto lo debilitó. En 1618 vencido por esos intereses, luego de un breve periodo gobernando y con bienes confiscados o vendidos, dejaba la semilla de los hombres honrados, dignos herederos de esta tierra. Como fue, es y será;  las corrientes historiográficas de nuestro país ponen la lupa sobre un personaje o hecho desde la conceptualidad y es menester poder marcar las grandes diferencias. Me resulta imperioso para culminar con esta breve reseña sobre Hernandarias, sus mancebos o  mozos, procurar no dejar de volver a citar al maestro José María Rosa en su interpretación sobre la hermenéutica conceptual de la <<historia social>> sobre Hernandarias. Aquí se las dejo: 

"... Algunos historiadores progresistas le critican haber sido encomendero
y señor feudal. ¿Qué querían que fuese el Caudillo a principios del
siglo XVI...? ¿secretario de sindicato? ".


Ricardo Geraci 

Fuentes consultadas: María Saenz Quesada. / La Argentina. Historia del país y de su gente. Tomo I
José María Rosa/ Historia Argentina Tomo I
El Historiador/ Pigña Felipe. Sublevación de los Siete Jefes 

(*) Según María Saenz Quesada sufrió una grave enfermedad que lo dejó sordo y se le torció la boca. 

(**) Argentina Histórica.net / El Gaucho en Santa Fe 

(¹) apócope: Supresión o pérdida de uno o más sonidos en posición final de palabra.
Fuente: Diccionario Virtual.net

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